Este concepto fue desarrollado por el psicólogo Albert Bandura para explicar cómo personas que generalmente tienen principios éticos y valores sólidos pueden cometer actos crueles, injustos o inhumanos sin sentir remordimiento ni culpa
En lugar de ver la moralidad como un interruptor fijo, Bandura la describe como un sistema de autocontrol que puede "desconectarse" selectivamente mediante ciertos mecanismos cognitivos.
Para evitar la autocensura y el malestar emocional, la mente utiliza ocho estrategias principales que operan en diferentes puntos de la acción:
Justificación Moral: Se reformula el acto dañino como algo aceptable, necesario o incluso noble. Ejemplos: "Lo hice por el bien mayor de mi nación/familia/causa" o "Dios quería que yo hiciera esto."
Lenguaje Eufemístico: Se utiliza un lenguaje limpio o técnico para encubrir la crueldad del acto. Ejemplos: En lugar de "matar," se dice "neutralizar"; en lugar de "robar," se dice "reajustar los fondos."
Comparación Ventajosa:Se compara la propia acción con algo mucho peor para hacer que el daño parezca insignificante. Ejemplos: "Sí, cometí un error, pero lo que hacen ellos es mucho peor."
Desplazamiento y Difusión de la Responsabilidad: Se diluye la responsabilidad al atribuirla a la autoridad o al grupo. Ejemplos: "Solo seguía órdenes" o "Todos lo hacían; "Si todos lo hacen, nadie se siente responsable. Ejemplo: El acoso escolar (bullying) o la Infidelidad.
Culpabilización de la Víctima: Se hace
que las víctimas parezcan merecedoras del daño que se les inflige, deshumanizándolas o atribuyéndoles fallas morales.
Minimización o ignorancia de las consecuencias: Se evita ver el daño causado o se convence a uno mismo de que "no fue para tanto". En el caso del bullying no le dolía, no le dejamos marcas, o de la infidelidad cuando dicen que el otro no los amaba, que era conveniencia o solo negocio.
Deshumanización: Se despoja a la víctima de sus cualidades humanas, tratándola como un objeto o un ser inferior. Ejemplo: El uso de insultos raciales o etiquetas despectivas. De
Detrás de la Desconexión Moral opera un principio cognitivo más básico que explica por qué la gente cree ser buena persona:
Sesgo de Auto-Servicio (Self-Serving Bias): Es la tendencia generalizada a atribuir los éxitos a factores internos ("soy inteligente y trabajador") y los fracasos a factores externos ("fui víctima de las circunstancias"). En el ámbito moral, esto significa que la persona magnifica sus buenas acciones y minimiza o racionaliza las malas.
Ilusión de Superioridad Moral: La mayoría de las personas se califican a sí mismas como "más éticas," "más justas" y "más bondadosas" que el promedio. En individuos con rasgos oscuros (como el narcisismo o la psicopatía), esta ilusión se vuelve una convicción inquebrantable que no es permeable a la crítica o a la evidencia.
La creencia de que "Dios está de mi lado"es a menudo una manifestación de grandiosidad, especialmente en individuos con alta moralidad percibida.
La religión proporciona un sistema moral absoluto y, al creer que han sido investidos con el favor divino, sus acciones se vuelven automáticamente justas o necesarias, sin importar el daño que causen. Esta es la máxima justificación moral: su ego está validado no solo por sí mismo, sino por la autoridad suprema.
En resumen, la gente nefasta mantiene su creencia de bondad porque su psicología utiliza estos mecanismos como un escudo protector para el ego, garantizando que el conflicto entre sus actos y su autoimagen nunca tenga que resolverse.
Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por comentar. Que tengas un excelente día.